Arquitectura gotica
La arquitectura gotica se da en el periodo de los siglos XII al XV, durante la Edad Media. Se origina en Francia y se difunde por el Sacro Imperio Romano Germánico y la Corona de Castilla.
La arquitectura gotica busca alivianar las pesadas construcciones del románico, ofreciendo estructuras ligeras, más iluminadas.
Es una arquitectura básicamente eclesiástica, y es producto del mayor desarrollo de la vida social e intelectual de su tiempo.
La arquitectura gotica presenta innovaciones debidas a los avances técnicos y constructivos, producto del desarrollo intelectual y social, que permiten hacer muros más livianos, y aumentar el tamaño y número de las aberturas.
El arco apuntado u ojival es uno de los elementos típicos de la arquitectura gotica, es conocido desde los pueblos antiguos. Es más esbelto que el arco de medio punto, y su quiebre, le permite transmitir las tensiones laterales.
Elementos de la arquitectura gotica
Los arbotantes son una innovación introducida en los contrafuertes que ya se utilizaban en la arquitectura románica, y consisten en una serie de arcos, que se practican en los contrafuertes, de modo de economizar material, y descargar los esfuerzos de la estructura hacia el suelo, dirigiéndolos por medio de la construcción en arco.
Estos contrafuertes con arbotantes, toman las cargas de la estructura principal del edificio y las transportan hacia el suelo. Con lo cual, los muros pueden afinarse y poblarse de vanos.
La planta de las iglesias de la arquitectura gotica adopta dos disposiciones: la de tradición románica y la de salón.
La de tradición románica, tiene formas similares al estilo románico, planta de cruz latina, con ábside poligonal.
La de salón, no tiene brazos salientes, las naves laterales se prolongan hasta el ábside.
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